sábado, 31 de agosto de 2013

complacer a MAR

He tenido unos días de reflexión sobre si era oportuno continuar con el blog o no y después de pensarlo y comentarlo también con MAR creo que seguiré con él. A mí es lo que me apetece (bueno, lo que en realidad me apetece ya lo sabe todo el que haya llegado hasta aquí) pero lo importante no es lo que me apetece a mí, sino lo que le pueda apetecer a MAR y el dejar todo lo relacionado con D/s para el blog y eliminarlo del resto de nuestra relación de manera explícita creo que sigue siendo una buena solución para dar una válvula de escape al sumiso que llevo dentro (o sencillamente, al sumiso que soy) y que MAR se dé por aludida sólo si ELLA quiere, ya que la opción de entrar aquí está exclusivamente en su mano. Y si llegara el día en que ELLA prefiera que se cerrara este blog, ése mismo día escribiría la "despedida y cierre".

En el fondo, me tiene tan absolutamente entregado, a su disposición más allá de lo que pueda imaginar y mi planteamiento es sencillo: complacer a MAR.

Es cierto que no es mi Ama, pero mi actitud no ha cambiado. La pregunta que me hago cada día es cómo puedo complacer a MAR. Y su pregunta podría ser parecida, de qué forma quiere utilizar a helmut. Sea con lo que sea yo intentaré que siempre encuentre en mí un "sí".

En mi opinión ésa debe ser la actitud que debe adoptar un sumiso. La verdad es que eso no ha cambiado en absoluto, ni un ápice, en los últimos doce meses. Sí es cierto que se han reducido las posibilidades desde que renunció a helmut y se quedó sólo con el amigo pero el fondo es el mismo, ya que incluso sin ser oficialmente su sumiso trataré siempre de aceptar sus sugerencias, y convertir cualquier deseo suyo que esté en mi mano en realidad.

Quizás ahora no tengan cabida determinados planes que antes, cuando helmut llevaba el collar de MAR, sí se hacían pero en la interminable lista de tareas que puede hacer un sumiso por su Ama siguen siendo muchísimas las que quedan: placer con mis manos dando un masaje, con mi conversación, con mi presencia, acompañando a una exposición, yendo a comer o cenar, a un concierto, etc.

Sea de la forma que sea es un orgullo satisfacer los deseos de MAR, ya que para este sumiso la mejor forma de sentirse lleno es sirviendo a MAR, llegando al extremo de eliminar a helmut de su vista si algún día ELLA llegara a tomar esa decisión.

Mientras tanto, sigo pensando que se trata del binomio perfecto entre una chica dominante y con carácter y un chico sumiso y complaciente.

A los pies de MAR.

helmut

lunes, 26 de agosto de 2013

pintalabios

Con la sequedad del clima de estos días, las horas al sol, el cloro de la piscina y la sal del mar pensé que acabaría teniendo los labios ligeramente cortados. La chica que me oyó ese comentario me dijo que ella sólo tenía barra de labios, pero no de bálsamo labial. Como si a mí me importara utilizar ese tipo de barra de labios. ¿Acaso no hidratan también? Y funci Con la sequedad del clima de estos días, las horas al sol, el cloro de la piscina y la sal del mar pensé que acabaría teniendo los labios ligeramente cortados. La chica que me oyó ese comentario me dijo que ella sólo tenía barra de labios, pero no de bálsamo labial. Como si a mí me importara utilizar ese tipo de barra de labios. ¿Acaso no hidratan también? Y funcionó.

Otra cuestión distinta es que en mi caso tener una barra de labios en mis manos es sinónimo de escribir con ella en mi pecho las tres letras que más significado tienen hoy para mí.

Así lo hice, pinté mis labios y después escribí una vez más en mi torso desnudo "MAR".


A los pies de MAR.

helmut
cuestión distinta es que en mi caso tener una barra de labios en mis manos es sinónimo de escribir con ella en mi pecho las tres letras que más significado tienen hoy para mí.

Así lo hice, pinté mis labios y después escribí una vez más en mi torso desnudo "MAR".


A los pies de MAR.

helmut

domingo, 25 de agosto de 2013

Oler a MAR (2)

¿Cómo huele MAR?

No es fácil de describir, además, cada día es de una forma distinta, pero sí es fácil de calificar: siempre bien. O para ser exacto, siempre muy bien. Es lo segundo que noto cuando quedo con ELLA, lo primero es la emoción de verla y lo segundo es, una vez que ya estamos cerca y nos saludamos, lo mucho que cuida los detalles, empezando por la colonia que elige.

Y sí, ahora que acabo de superar más de medio mes de abstinencia me quedo pensando que ojalá oliera yo a MAR, eso significaría que hemos estado juntos de nuevo.

¡Cómo huele MAR!

A los pies de MAR.

helmut.

sábado, 24 de agosto de 2013

Oler a MAR

Era mi último día de trabajo antes de coger vacaciones y un compañero se acercó a mí para decirme:

- Cómo hueles a mar ya, ¿eh?

A lo que yo me quedé pensando:

- ¡¡Ojalá oliera yo a MAR!!



A los pies de MAR.

helmut.

viernes, 23 de agosto de 2013

microsiervos

Ando desde hace tiempo con la idea de comprar un ordenador para, entre otras cuestiones, llevar la gestión de este blog con más medios que hasta ahora. Hace poco me recomendaban una web para ver información de ordenadores: www.microsiervos.com

¿Habrá otra web que sea microesclavos? ¿Y microsumisos? Habrá que estar atentos a cuando llegue al cine Los Pitufos 3 por si han incorporado a Pitufo sumiso o mejor aun, a Pitufina dominatrix.

A los pies de MAR.

helmut

jueves, 22 de agosto de 2013

Sesión on line

Continuando con el relato de primeras experiencias iba a titular esta entrada como sesión virtual pero ese adjetivo no haría justicia a lo que sucedió una tarde de verano entre G (n.c.i.) y yo.

Realmente no es la primera experiencia on line ni tampoco la última pero sí la única que merece la pena recordar. De todos modos aclararé que nunca he sido muy partidario del sexo virtual por lo que en total puede que no lleguen ni a cuatro o cinco las ocasiones en que he hecho algo similar, pero sin duda, ésta fue la mejor de todas con muchísima diferencia.

Estaba conectado en un chat al que entraba con regularidad y mi nick me delataba como sumiso. Empecé a charlar con una chica que tenía cierta experiencia en juegos de este tipo con su pareja, aunque no era Ama de tener sumisos,
simplemente que tenía un amplio repertorio de prácticas que realizar con su pareja y no se limitaba a repetir monótonamente el misionero.

Al cabo de unos minutos la conversación fue encendiéndose hasta que terminó por convertirse en una sesión a través del ordenador cuando decidió que mejor que charlar de BDSM era ponerme a prueba.

Cuántas veces se ha dicho que al otro lado de un chat puede haber cualquier persona menos quien se cree que hay pero confié plenamente en mi instinto dando credibilidad a que me escribía con una chica de veintipocos con ganas de disfrutar un rato y de la misma forma ella confió en que quien tecleaba al otro lado de la pantalla era un chico más o menos de la misma edad dispuesto a obedecer sus órdenes.

En una sesión así, sin webcam, lo verdaderamente importante es la palabra, y poder aplicar toda la imaginación posible a lo que se lee.

Recuerdo más o menos bien aquella sesión ya que nunca he sido partidario del sexo virtual. Prefiero leer un relato y en ocasiones escribirlo antes que sentarme a escribir frases eróticas una detrás de otra. Además, siempre llega un momento donde uno de las dos acaba dejando de escribir para limitarse a leer (y posiblemente ocupe su mano en otros menesteres que le impiden teclear) y la conversación se convierte en un monólogo hasta que el más "cómodo" obtiene su placer.

Con G fue muy distinto, ella iba dando órdenes y yo iba describiendo cómo las llevaba a cabo. Mentiría si dijera que recuerdo perfectamente el orden en que se iban sucediendo las escenas pero sí se quedaron grabadas algunas como si las hubiera vivido ayer mismo.

Lo primero de todo fue obligarme a quitarme la ropa y arrodillarme delante del ordenador. Como decía, no había cámara que demostrara que iba haciendo las cosas tal y como me las pedía, pero creo que ella estaba convencida de que cumplía fielmente todo lo que me decía, como así era.

Ya de rodillas me preguntó si eestaba excitado, a lo que respondí con un sí rotundo. Entonces me obligó a escribir su nombre con mi polla. Me tuve que poner de pie un momento y acercar mi miembro, que estaba completamente empalmado, y fui presionando las cuatro letras de su nombre, aunque en la pantalla aparecieron muchas más, ya que cada vez que intentaba apretar una tecla en la pantalla salían tres o cuatro.

Después quiso que me penetrara y que para ello buscara algún objeto adecuado. Sugirió que fuera a la cocina y allí encontré una espumadera con un mango muy apropiado para lo que pretendía. Volví al ordenador y de nuevo de rodillas introduje la espumadera bien adentro mientras con una mano iba escribiendo lo que iba haciendo.

Seguíamos escribiendo, cada vez más excitados los dos. Como habíamos estado hablando de juegos con velas me ordenó coger una y encenderla, así que retiré la alfombra que había donde el ordenador y cogí una vela verde gruesa que utilizaba en aquella época. La encendí y me hizo esperar hasta que se fuera acumulando cera derretida arriba para dejarla caer sobre mi pecho de una sola vez. Nuevamente tenía miedo de que pensara que yo escribía sin más, cuando realmente iba haciendo todo lo que me ordenaba, pero me aseguraba que estaba absolutamente convencida de mi seriedad y de mi entrega, lo que hacía que mi alma sumisa se sintiera muy agradecida y, si cabe, más entregada aun.

No recuerdo si hubo alguna orden más en aquel rato pero sé que la última fue que escribiera qué haría con ella si estuviéramos a solas y juntos en una habitación para darle placer, así que dediqué los siguientes minutos a relatar cómo sería un masaje dado por mí, cómo adoraría sus pies y como terminaría por hundir mi lengua y mis labios hasta darle el máximo placer del que fuera capaz. Cuando empecé a relatar todo esto vi que ella dejaba de escribir tan seguido para poner muy de vez en cuando un escueto "sigue" o un simple "sí" que me sirviera para saber que me leía aunque sin decírmelo sabía que había llegado a tal punto de excitación que quiso llegar hasta el final.

Y así, leyendo todo lo que mi imaginación soñaba con hacer con un Ama en vivo ella se entregó a sus caricias sabiendo que al otro lado había un chico de veintipocos, desnudo, con cera verde en su pecho, una espumadera en el culo y escribiendo de rodillas delante del ordenador para ella y su placer hasta que ella alcanzó su orgasmo.

Es casi tan excitante recordarlo como vivirlo, pero sólo casi. Al menos sé que este texto tarde o temprano será leído por alguien que recree la escena en su cabeza y ojalá le produzca sensaciones parecidas a las que sintió G aquella tarde. De hecho, quizás debiera informar a G de esta entrada por si quisiera comentar algo.

Mantuvimos bastantes charlas durante meses, aunque la única sesión fue ésa, siendo el resto de charlas bastante más tranquilas, aprendiendo el uno del otro, comentando prácticas, trucos y demás.

Un día llegamos a conocernos en persona y me encantó escucharle que aunque nunca llegarámos a tener una sesión en vivo por estar ella con novio podía estar orgulloso ya que conmigo ella había llegado a correrse.

A los pies de MAR.

helmut.

Nota: sigo ampliando mi periodo de abstinencia actual.

lunes, 19 de agosto de 2013

Abstinencia (2)

Como complemento a la entrada anterior en la que hablaba de abstinencia sexual o, al menos, abstinencia de orgasmos, recuerdo alguna situación curiosa que merece la pena contar.

La primera fue cuando iba a tener un encuentro con un Ama que habíamos fijado con una semana de antelación y estaba depilándome el día anterior en un centro en el que una vez que la chica terminó me ofreció un masaje y accedí. Después de media hora de caricias relajantes por su parte y de sentirme muy excitado por estar a solas con una chica guapa y dispuesta me informó que podía haber un "final feliz" en el masaje. Le tuve que explicar que para mí, llegar al orgasmo cuando me había comprometido con mi Ama a que llegaría sin correrme desde siete días antes sería muy placentero, pero no un final "feliz". Hubiera disfrutado mucho en ese momento después de haber sido acariciado tanto tiempo pero para mí el verdadero final feliz sería presentarme ante mi Ama tal y como me había comprometido. Y así fue. La racionalidad del sumiso y el poder de un Ama consiguieron salvar la tentación.

En otra ocasión había quedado con una pareja a la que acababa de conocer por internet. Había estado charlando con el marido, ya que buscaban un chico, principalmente para ella. Después de una breve charla quedamos cerca de Alcalá de Henares y juntos los tres tomamos una cerveza mientras nos conocíamos. Hubo muy buen entendimiento, así que como habían reservado una habitación en el hotel Zouk fuimos allí. Ya teníamos experiencias similares todos, así que al llegar a la habitación empezamos a jugar sin problema. Empezamos por un baño en la piscina privada los tres desnudos, acercándonos los dos hombres a la chica, el marido por delante y yo por detrás, acariciando a la mujer, una chica rubia, de ojos azules preciosos, una piel blanca y suave y que gozaba viéndose tan atendida. Volvimos a entrar en la habitación y ya en la cama tuvimos de nuevo besos y manos para el placer de ella. Mientras el marido le penetraba por delante estando ella tumbada sobre la cama era yo quien lamía sus pechos. Y cuando el marido terminó fui yo quien se tumbó en la cama para que ella me cabalgara y su chico besaba su boca, su cuello y sus preciosas tetas hasta que ella se corrió estando yo dentro notando sus contracciones de placer. En ese momento se quedaron los dos mirándome diciendo que ahora me tocaba a mí llegar al orgasmo. Les tuve que decir que yo había ido allí sólo a dar placer, no a recibirlo. Estaba pendiente de una sesión con S.L. y había iniciado un periodo de abstinencia, al menos de abstinencia de orgasmos, ya que no de contacto. Se quedaron asombrados pero más o menos lo entendieron y ya el resto del tiempo fue una charla tranquila. Fue un encuentro muy provechoso y con el tiempo volveríamos a quedar pero eso será ya otra historia. Se había hecho tarde y yo me fui dejándoles solos en su suite donde pasarían una tórrida el noche. Yo pude acudir al cabo de unos días a mi encuentro con SL ofreciéndole 61 días sin un orgasmo.

Y como fin diré que en un par de ocasiones me he visto obligado a fingir el orgasmo. El mito femenino al revés. No me veía con ganas de explicar que andaba en un periodo de abstinencia, algo me decía que con quien estaba no lo iba a entender, así que preferí tener sexo, disfrutarlo, por supuesto, hacer disfrutar pero no llegar yo al orgasmo aunque para ello tuviera que fingir... y funcionó. Nunca pondré la mano en el fuego de si alguna chica ha fingido conmigo, pero en mi caso he procurado dar siempre el máximo placer y, cosas de la vida, hasta fingir que lo tenía yo también.

Una última información. Hoy sumo ya 10 días :-)

A los pies de MAR.

helmut.